martes, 29 de junio de 2010

La envidia, mala consejera

El trabajo y la familia han hecho que no pueda actualizar todo lo que quisiera el blog durante este Mundial. Pero llegados a este momento, creo que la Copa merece algún tipo de post. Argentina, por quien nadie daba un duro, está jugando bien y cumpliendo sus objetivos. Todavía me acuerdo cómo aquí, en España, se reían de Maradona cuando perdimos contra Bolivia y nos clasificamos de milagro y mandó a mamarla a Toti Pasman. Yo nunca lo había puesto en duda, lo de la clasificación, digo. De hecho, tengo una apuesta doble de que Argentina se iba a clasificar (que ya gané) y que iba a acabar el Mundial por delante de España, algo que se verá durante estos días.

Cuando España perdió en su debut contra Suiza dije que el partido me había parecido un calco al Barça-Iner y que simplemente en un Mundial podía pasar cualquier cosa. No me alegré con su derrota. Pero inmediatamente comenzaron a aparecer los cenizos de siempre, que ofendidos con los argentinos (trolls hay en todos lados) prácticamente nos hacían responsables del gol helvético. Y fueron muchos los que creyeron que iba a ser lo de siempre, que España iba a hacer agua en el Mundial. Mi opinión, y no me equivoqué, era que el partido decisivo, y que no iba a ser fácil, era Chile.

Pero parece que el que gane Argentina a algunos españoles les molesta mucho. Después del primer gol de Tévez el domingo, en claro fuera de juego, mi móvil se enloqueció y me comenzaron a llegar mensajes de todo tipo que reproduzco: "Vaya puto robo (...) si soy mexicano me voy al vestuario. Así yo también gano un Mundial", decía uno. "Ya se nota ese toque marrullero de los descendientes de italianos (...). No os preocupéis que jugaréis el Mundial contra Ghana", comentaba otro. "Sois una vergüenza. Así se ganan los Mundiales?", preguntaba otro más. A algunos contesté; a otros borré de mi agenda. Pero lo peor fue tener que tolerar que medios de comunicación (en realidad Marca es un pasquín a las órdenes de un millonario y dirigido por un 'Indadaptado'), algunos de ellos afirmando que Argentina había pasado a cuartos gracias a los árbitros. El tiempo, por suerte, pone a cada uno en su lugar.


Soy un argentino que vive en España y que banca a muerte a los 23 hombres que están en Sudáfrica. A los 23 y a su cuerpo técnico, con Diego Armando Maradona a la cabeza, que aunque no esté de acuerdo con su forma de ser, es un entrenador que quiere que Argentina esté en lo más alto. Y por cierto, algo les está enseñando a quienes se ríen constantemente de él y le dedican horas y horas en los periódicos e informativos. Así que, ¡¡¡aguante Argentina!!! Y veremos cómo nos va contra Alemania, quizá el mejor equipo de lo que va de Mundial. Otros deben hacer antes los deberes contra Portugal, la mejor selección con la que jugará España antes de llegar a la semifinal, si lo consigue.

lunes, 21 de junio de 2010

Y Trillo, ¿por quién irá?

Después del fracaso inicial frente a Suiza, la España de Vicente del Bosque se juega el primer match ball en contra frente a Honduras, un escollo que no tiene que ser difícil. Y después de escuchar tantas veces la palabra Honduras durante estos días, me acordé del incidente que protagonizó el ex ministro de Defensa Federico Trillo en Afganistán al saludar a las tropas aliadas de El Salvador: "Les pido que griten conmigo ¡Viva Honduras! Perdón, esto ha sido un lapsus. porque vemgo de Honduras (la prensa dará cuenta de ella. Vamos a hacerlo como Dios manda. Caballeros, ¡viva El Salvador!". Esta noche, ¿por quién irá Trillo?


viernes, 18 de junio de 2010

Solicitud troglodita


Quiero enviar un mensaje conjunto a las mujeres en general: a las solteras, casadas, madres, hermanas o, incluso, hijas, por más pequeñas, adorables y hermosas que sean. Sobre todo para que no haya malos entendidos. No pido mucho, simplemente un poco de comprensión. Por delante está decir que nosotros somos conscientes de nuestra condición de trogloditas y nuestra falta de inteligencia, pero no queremos malos rollos. Estamos viviendo un acontecimiento único y que suscita toda nuestra y más absoluta atención, que no es mucha.

Dicho esto, os resumo unas recomendaciones que me han hecho por email. Entre otras cosas, os pido de rodillas que durante estos días no me vengáis con problemas existenciales. Si queréis un conversación profunda, leed antes la sección deportiva. No quiero ser autoritario, anticipo, pero este mes la tele es mía, al igual que el mando. Durante los partidos, no atenderé el teléfono, no abriré la puerta (salvo que sean mis amigos con cerveza, a los que deberíais sonreír) y mucho menos escucharé que «no es para tanto» si pierde mi equipo, en este caso Argentina, porque sí lo es. Si me queréis hablar, que sólo sea cuando en la pantalla no haya jugadores e intentad no hacer comentarios técnicos, porque los tomaría como un abuso.

Durante estos días no iré a bodas o bautizos y la única invitación que aceptaré es la de un amigo para ir a ver el fútbol al bar o a su casa. Os advierto que los resúmenes de los partidos son tan importantes que los mismos encuentros y no aceptaremos un «pero si ya lo has visto» o «por suerte el mundial es cada cuatro años» porque sería una provocación. Con cariño, amor y ternura, nos vemos el 12 de julio.

Columna publicada en el Diario La Rioja el 18 de junio del 2010

jueves, 17 de junio de 2010

¡¡¡Aguante Lesotho!!!!

Dejamos al mundo femenino por unos días, ya que de otra forma hay quienes me pueden tildar de machista, para centrarnos en las hinchadas del Mundial, y olvidarnos un poco de las sorpresas que ha deparado esta semana. Ya jugados los primeros partidos de la Copa hay que ver cómo se comportan las aficiones durante estos días, que parecen no soltar ni un segundo las irritantes vuvuzelas. Pero en cuanto al apoyo, aguante o como querrámos llamarle, ni una se compara con la hinchada argentina. Y no lo digo por los imbéciles barrabravas que se financian el viaje de manera poco lícita, sino por el apoyo incondicional que muestra al equipo durante los 90 minutos. Y me preguntaba cómo era posible que se escuchara tanto a los argentinos, hasta que me topé con esta publicidad de Coca Cola que se elaboró para esta cita.



lunes, 14 de junio de 2010

Las mujeres del Mundial

Dicen que detrás de un gran hombre hay siempre una gran mujer. Por lo menos en el Mundial, Argentina es una seria aspirante, después de ver las féminas que acompañan a nuestros jugadores. La siguiente es una selección de las mujeres de los hombres de Maradona, que deben haber celebrado mucho el primer triunfo de la albiceleste (es una de las selecciones a las que se les permite tener sexo durante la competición mundialista). Otro día pondremos a las de otras selecciones. Por cierto, hoy aposté en el Diario que Argentina iba a ser el campeón y que España caía en octavos con Portugal. Y que el goleador iba a ser Wayne Rooney. Veremos...
Ahí va la selección de botineras:

Mariana Paesani, novia de Carlos Tévez.

Jésica Geneux, mujer de Martín Palermo

Evangelina Anderson, una buena defensa para Martín Demichelis.

Eliana Guercio, novia de Sergio Romero.

Aunque también podríamos incluir en esta lista a la argentina Zaira Nara, novia del uruguayo Forlán...

Y el pueblo pide selección inmediata para Fabián Assman, jugador de Las Palmas, de la Segunda División española, unido a Melina Pitra...

Y para Fabián Cubero, de Vélez, que está con la modelo Nicolle Neumann.

viernes, 4 de junio de 2010

Hay que ver cómo le quedó la cara a él


La vida sigue. Y si es con humor, mucho mejor, ¿no? Hace unos días, caminando por las calles de Logroño me topé con un viejo conocido: Ivan Drago, el boxeador que finalmente fue aplastado por Rocky Balboa en la IV película del púgil de Filedelfia, a mediados de los 80, que volvía a la capital riojana a promocionar el campeonato de karate Kyokushinkai (o como se escriba). La última vez que Dolph Lundgren (así se llama el actor) y yo nos vimos las caras fue hace exactamente 10 años, en otra promoción que el actor hizo en estas tierras del mismo estilo de karate (que es uno de los más violentos, porque el combate sólo se termina en el KO). Y no le debía caer demasiado en gracia, porque lo primero que hizo al verme el otro día fue darme una trompada en toda la cara.

Lamentablemente no hay imágenes de la secuela, de cómo quedó el pobre de Dolph, que es tercer dan en esta disciplina, después de la paliza que le di. La próxima vez se lo pensará mejor antes de ir de matón por la vida...

La foto es de mi compañero Juan Marín.

martes, 1 de junio de 2010

Lely

Cuando era chico, mis hermanos y yo nos peleábamos por ir a dormir a casa de nuestras abuelas. En casa de Totita, el premio, entre otras cosas, era desayunar en la cama. En casa de Lely, uno podía quedarse hasta bastante tarde escuchando miles de historias que ella nos leía en la cama. Apagaba todas las luces de la casa y se quedaba con un pequeño foquito en la cabecera de su cama. Y todas las noches nosotros nos empeñábamos en no irnos a dormir nunca y tratábamos de mantener la luz en la cabecera de su cama encendida, mientras el sueño nos atrapaba lentamente a medida que avanzaban los cuentos.

La menor de cuatro hermanas, la más mimada de todas, se casó con mi abuelo Stanley (quizá el hombre más bueno que conocí en mi vida) y tuvo a sus dos mellizos: mi padre y mi tío Bobby. Luego vendríamos nosotros para colmar su corazón y mucho después llegarían sus tres bisnietos, Sofi, Benja y Martina, que vinieron a llenar el hueco que, de alguna manera, mi abuelo había dejado al irse antes de tiempo. Ya con poquitas fuerzas pudo conocer mi querido Logroño, hace un par de años, y aguantó estoicamente hasta abrazar a Martina, en noviembre pasado. Llegaron las caídas, las hospitalizaciones y las despedidas. El domingo la saludé por última vez cuando la llamé a su casa. Repitió lentamente los tres nombres que dejaba en España: Martín, Mariana, Martina...

Ayer, mi abuela Lely, a los 91 años de edad, nos ganaba de mano y apagaba definitivamente la luz de la cabecera de su cama para irse a dormir para siempre, dejando una infinita pena en mi corazón. Te quiero, Lely.










viernes, 28 de mayo de 2010

¿Quién da más?

El Mundial, me ha demostrado, da a lugar para muchas apuestas. De hecho, yo tengo alguna con un anónimo gordinflón, con cara de consultor, que me desafió hace unos meses. Apostamos una cerveza la clasificación de Argentina, que por supuesto perdió y no pagó, y una cena que pagaré si España termina en Sudáfrica por encima de los dirigidos por Diego Armando o al revés. Precisamente después de ver la promesa que el Diegote hizo (esa de despelotarse en el Obleisco) he recibido muchas propuestas. Es que los españoles van de favoritos y están seguros que se llevarán la Copa a casa. Pero, de los lectores que por aquí pasan, ¿qué estarían dispuestos a apostar (y por quién) en este Mundial que está por empezar?

Para terminar, dejo la última camapaña de la cerveza Quilmes sobre la cita futbolera, en la que se demuestra que el de arriba es más argentino que Gardel y la escarapela.



martes, 25 de mayo de 2010

De perdidos al río

No entiendo de fanatismos. Ni siquiera en el fútbol, un mundo en el que una simple camiseta vale, algunas veces, más que la vida del prójimo. De la misma manera, no puedo llegar a comprender a las personas que defienden con argumentos desmedidos o acciones fuera de lugar sus opiniones o doctrinas, menos cuando éstas incumben creencias religiosas o políticas. Y eso que cuando hay una discusión de por medio me gusta debatirla acaloradamente, con pasión y sentimiento. Pero hay otro tipo de fanáticos que tampoco puedo entender, siempre desde el respeto, porque cada uno hace de su culo un florero y le pone la flor que más le guste. Se trata de aquellos que son capaces de pasar toda una noche en vela, cuando al día siguiente es jornada laboral, para ver los capítulos finales de una serie como 'Perdidos', en la que un grupo de personas tratan de escapar de una isla en la que un avión se ha estrellado por alguna extraña razón. Y eso que soy todo un teleadicto en vías de reforma y que he seguido, sin el culto con el que se han venerado alrededor de todo el mundo, las aventuras de Jack Shephard, Kate Austen, John Locke, Sawyer y los otros, descargándome los capítulos desde Internet.

Y precisamente ayer la Red estaba en llamas, abrasada con los lamentos de millones de 'losties', desconcertados con el final, que veré tranquilamente cuando pueda. Poco importó ayer el paro, la crisis económica mundial, los paupérrimos actos organizados por el bicentenario argentino o la venta de acciones de una empresa fotovoltaica. Los únicos perdidos son ahora los fanáticos de 'Lost', que deberán hacer bueno el dicho que les envía a navegar por ahí.

Columna publicada en Diario La Rioja el 25 de mayo del 2010


viernes, 21 de mayo de 2010

Calamaro se equivoca

Mi profesión me ha colocado a escasos metros de auténticos personajes de este loco mundo. En mis primeros años pude entrevistar, entre otras muchas peculiares 'celebridades', a Hugo Chávez, tras su fallido golpe de estado y antes de ser presidente venezolano, o a Fernando de la Rúa, entonces alcalde de Buenos Aires y responsable, ya como presidente (unos años después), del trágico 'Corralito argentino', que aún me debe algo de mis escuetos ahorros de los inicios de mi carrera. Por mi grabadora pasó, de la misma manera, Dolph Lundgren, el actor sueco que dio vida al temido Ivan Drago, un boxeador que se midió con el gran Rocky Balboa en la década de los ochenta, o Ricardo Darín, de quien presumo cierta amistad, aunque él no me recuerde y la anécdota sólo me sirva para fardar.

Pero de todos los sujetos que alguna vez tuve delante, el más especial, sin lugar a dudas, fue Diego Armando Maradona que, aunque Andrés Calamaro se empeñe en afirmar lo contrario, no es una buena persona. Este individuo, que unos años antes había disparado con un rifle a cuatro compañeros de profesión, iba a los entrenamientos de Boca en un camión Scania y nos trataba como a despojos. Por eso no me sorprende lo último del otrora mejor jugador, quien hace unos meses enviara a los críticos con su gestión a succionar miembros, que después de dar la siempre polémica lista de los 23 jugadores que levantarán por tercera vez la Copa del Mundo, arrolló a un cámara y lejos de disculparse le espetó: «Pero qué boludo que sos ¿Cómo vas a poner un pie debajo de la rueda?». Irreverente, especial, único... Muchos adjetivos, aunque ahora sólo me quede con uno: despreciable.

Columna publicada en Diario La Rioja el 21 de mayo del 2010.