martes, 29 de septiembre de 2009

Señores profesores

Estoy muy orgulloso de la educación que recibí durante mi vida y nunca me cansaré de agradecer a mis padres el esfuerzo que ello supuso, en una época en la que cuando el profesor hablaba no volaba ni una mosca en el aula. Se le trataba con respeto, por supuesto que de ‘usted’ y lo que él decía iba a misa. Por supuesto que hubo un tiempo para la rebelión, nadie era perfecto, pero el lógico castigo se asumía como pequeños hombrecitos que éramos y ni se nos ocurría recurrir la sentencia ante nuestros padres porque la pena podía ser aún más drástica y severa. Dicho sea de paso, nunca, en todos esos años, ningún profesor me levantó la mano (como mucho, recibí algún buen tizazo en la cabeza a modo de coscorrón).

Pero algo en este mundo se torció unos años después, cuando esas aulas de pupitres de madera de los años setenta y ochenta quedaron lejos en el tiempo. Me contaba un ex profesor que el respeto desapareció y, como ejemplo, me comentaba que cuando tenía que llamar la atención a algún alumno debía hacerlo delante de testigos por miedo a recibir una denuncia. Increíble. Y lo peor, me añadía el profe, era cuando los padres venían a recriminarle alguna medida que había adoptado con los niños.

Por eso, nunca he estado tan de acuerdo con un proyecto como el que plantea la Comunidad de Madrid, que le quiere otorgar al profesor un rango de autoridad pública. Espero que así dejemos de ver en los telediarios cómo el niñato de turno le baja los pantalones a un profesor delante de toda la clase, dejando al desnudo en Internet no sólo el culo del docente sino también la educación hecha añicos de esta sociedad.




4 comentarios:

CRIS dijo...

Estoy contigo Martín, el respeto, que no el miedo es fundamental... A mí me solían invitar al pasillo por hablar, pero nada importante... y al despacho del director creo que un par de veces... MUAK

Ezequiel de Olazábal dijo...

Lo más llamativo de lo que compartís, es que vos fuiste al colegio en Argentina y estos hechos son en España, sin embargo, a pesar de las distancias, las realidades se asemejan mucho.
Darles a los maestros un rango de autoridad pública, es la rendición total a la posibilidad de reeducar a nuestros hijos y a esos chicos que ho estudian.
Fuerte abrazo

Juan Boronat dijo...

Totalmente de acuerdo.

Anónimo dijo...

estoy con vos corto..aca la locura sigue igual...es mas y le di permiso a la directora a retar a mi hijo y me dicen que no pueden hacer nada... A futuro se habla que vuelve la Primaria y secundaria, solo falta que le den autoridad a los maestros
abrazo de gol

Lulo