Cuando España perdió en su debut contra Suiza dije que el partido me había parecido un calco al Barça-Iner y que simplemente en un Mundial podía pasar cualquier cosa. No me alegré con su derrota. Pero inmediatamente comenzaron a aparecer los cenizos de siempre, que ofendidos con los argentinos (trolls hay en todos lados) prácticamente nos hacían responsables del gol helvético. Y fueron muchos los que creyeron que iba a ser lo de siempre, que España iba a hacer agua en el Mundial. Mi opinión, y no me equivoqué, era que el partido decisivo, y que no iba a ser fácil, era Chile.
Pero parece que el que gane Argentina a algunos españoles les molesta mucho. Después del primer gol de Tévez el domingo, en claro fuera de juego, mi móvil se enloqueció y me comenzaron a llegar mensajes de todo tipo que reproduzco: "Vaya puto robo (...) si soy mexicano me voy al vestuario. Así yo también gano un Mundial", decía uno. "Ya se nota ese toque marrullero de los descendientes de italianos (...). No os preocupéis que jugaréis el Mundial contra Ghana", comentaba otro. "Sois una vergüenza. Así se ganan los Mundiales?", preguntaba otro más. A algunos contesté; a otros borré de mi agenda. Pero lo peor fue tener que tolerar que medios de comunicación (en realidad Marca es un pasquín a las órdenes de un millonario y dirigido por un 'Indadaptado'), algunos de ellos afirmando que Argentina había pasado a cuartos gracias a los árbitros. El tiempo, por suerte, pone a cada uno en su lugar.

Soy un argentino que vive en España y que banca a muerte a los 23 hombres que están en Sudáfrica. A los 23 y a su cuerpo técnico, con Diego Armando Maradona a la cabeza, que aunque no esté de acuerdo con su forma de ser, es un entrenador que quiere que Argentina esté en lo más alto. Y por cierto, algo les está enseñando a quienes se ríen constantemente de él y le dedican horas y horas en los periódicos e informativos. Así que, ¡¡¡aguante Argentina!!! Y veremos cómo nos va contra Alemania, quizá el mejor equipo de lo que va de Mundial. Otros deben hacer antes los deberes contra Portugal, la mejor selección con la que jugará España antes de llegar a la semifinal, si lo consigue.