
Y llegó la tercera, con toque, calidad, grandeza y jerarquía. El Fútbol Club Barcelona acaba de ganar la Copa de Campeones y certificar que es uno de los mejores equipos de la historia del fútbol moderno. Y con su cantera como motor principal. No es hora de análisis y sí de celebraciones (Martina, con dos meses y medio de vida, ha visto más veces ganar al Barça que cualquier hincha de Racing o del Atlético de Madrid de mi edad en toda su vida).
Me quedo con miles de imágenes de esta noche, como los aficionados gritando en el Olímpico de Roma; los jugadores divirtiéndose durante y después del partido; la consagración final de Messi (¡qué golazo!) e Iniesta como los mejores del mundo; la impotencia de Cristiano Ronaldo (desapareció después del gol de Eto'o) y Scholes; o las lágrimas de miles de ingleses (jejejejeje, es lo que más me divierte y les pasa por piratas) y de algunos madridistas. Espero que quien haya dudado alguna vez de este Barça rinda pleitesía a un equipo que recién está alentando motores. A todos ellos les pido que repitan: TRI-PLE-TE... le rompimos el oje...