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sábado, 23 de julio de 2011

La amistad despierta héroes

Trabajé en Telefé durante cinco años. Fue el primer trabajo estable de mi vida, por lo que le guardo mucho cariño al canal de las tres bolas que decidió, allá por diciembre de 1998, cerrar el canal de cable Red de Noticias. Además, todavía hay muchos amigos que siguen ahí desde 1993, como Roberto Inco, Rodi Barilli, Diego Pietra, Pepi Mastromarino o Guille Panizza, entre otros. Y de amistad quiero hablar, ya que el 20 de julio fue el Día del Amigo, pero por diversas razones no pude escribir algo.

Y aunando ambas cuestiones (Telefé y amigos) dejo el video institucional del canal para estos días, con el lema 'La amistad despierta héroes'. Que sea ésta mi forma de abrazar a los Lulos, Andreses, Ramis, Gonzalos, Hernanes, Roberes, Ineses, Diegos, Juanes... y un largo etcéteras de amigos. Los quiero a todos.






Y tampoco me quiero olvidar de saludar públicamente (ya lo hice en privado) a mi querida Mamá, que el 22 de julio cumplió años (no diré cuántos). Muy feliz cumple, MM. Te quiero.

jueves, 10 de marzo de 2011

Mi gente

Un mes sin escribir un post. Creo que es mi record personal. La culpa la tienen el trabajo y los viajes, pero, bueno, ya estoy en mi país y con los míos. Y después de casi uno año medio las cosas parecen haber cambiado más bien poco. O es que yo cambio rápidamente el chip y me vuelvo argentino en cuanto llego a Ezeiza y tengo que esperar una hora y media para pasar la aduana, hacer migraciones, buscar las maletas y salir a abrazar a los míos.

Llevo una semana en Argentina y los asados, empanadas y malbecs ya se empiezan a notar en un cuerpo que ya de por sí es generoso, por decirlo de alguna manera. Y todo con una hija que está descubriendo que tiene una familia. Y que es muuuuuy grande y heterogénea. Por eso, debo ser, en estos momentos, uno de los hombres más felices del mundo. Mejor me quedo callado (que me emociono) y muestro algunas de las imágenes de estos últimos días. A los de allá, los dejo con la revuelta vida política. A los de acá, espero poder tener tiempo para disfrutarlos a todos. Y quiero dejar un mensaje especial a los azules (ellos saben bien a quiénes me refiero): se viene la revancha en Villa Mercedes en la que se irán a casita humillados. Contaremos más en posts futuros.












Y lo mejor es que me quedan dos tercios del viaje...

jueves, 7 de enero de 2010

Adiós al 'abuelo' del rugby

Llevaba más de diez años sin verle la cara. Todos los que llevo en España, pero siempre le tuve muchisimo cariño y sabía en qué andaba por sus hijos. Era como un segundo padre para mi (y sé que me quería como a un hijo más), tranquilo, pausado, un tipo extraordinario, con una risa que el cigarrillo había cascado, pero que contagiaba. Todavía lo recuerdo en su casa de la calle Estomba, con una copa de vino tinto en la mano y un pucho en la otra, su pelo blanco como la nieve desde los 15 años por un extraño síndrome, que también tiene Toto, mientras nos veía jugar al truco con los chicos a través de esos ojos celestes, casi transparentes (como era su alma), contándonos anécdotas interminables del apasionante mundo del rugby, mientras los perros (Swityie, el eterno Highlander, y Burbuja, dos cockers que ya se habían quedado ciegos) se daban golpes con las patas de la mesa.

Recuerdo especialmente la cara de Gonzalo, ya todo un puma, escuchando atento los consejos que le daba su padre, el 'Abuelo' para todos, que ayer se fue para siempre, seguramente a un tercer tiempo eterno, de esos que disfrutaba con sus amigos de su querido Alumni o Belgrano, club del que fue socio durante mucho tiempo. Debo tener muchas fotos de él y con él, pero estarán por Buenos Aires. Por eso me tomé el atrevimiento de pedir "prestadas" éstas del blog del Club Los Cedros, donde fue entrenador. Por obvias razones, no podré estar físicamente abrazando a mis hermanos postizos, pero sí espiritualmente. Que el 'Abuelo' descanse en paz y nos espere allá arriba con un vasito de vino y un puchito.

viernes, 30 de octubre de 2009

Hasta la médula

El jetlag es cosa del pasado. Ya soy un argentino más después de una semana y media, tres aviones, varios asados, muchos litros de malbecs, cabernets y merlots, helados de Freddo, pizzas a la parrilla, empanadas caseras, el calor del hogar, la familia, la vieja, los suegros, encontrarme con mis raíces... Vuelvo a ser un boludo más, que está obligado a no respetar el ceda al paso ya que es un absurdo icono colocado en un cartel (porque sino te pasan por encima); dejé de tener móvil, ahora uso el celular; no digo 'talogo' al despedirme porque con un chaucito me basta; el 'vale' lo reemplacé por el 'che' y el 'tío' por el boludo; y en vez de un apretón de manos, saludo a mis amigos con un beso.

Dejé de conducir, ahora manejo mi auto; tampoco cojo nada, lo agarro; miro gratis por TV todos los partidos de fútbol que quiero; me cago en los K, en los Rodríguez Saa y en toda la maldita clase política que hace excepcionalmente buena a la de España; me como un alfajor cuando me dan ganas, que acompaño con un buen mate, aunque hagan los 43 grados que nos golpearon ayer en Villa Mercedes. Estoy feliz con los míos y me pone contento saber que no he llegado ni al ecuador de mi viaje, que todavía no me he reencontrado con los chicos (Lulito, feliz cumple y abrazo de gol) y que aún me queda mucho por engordar. Dejo algunas postales del viaje, que no tienen desperdicio, sobre todo la última, en la que una madre y tres de sus hijos optimizan las virtudes de una Zanella 49 cc.





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jueves, 27 de agosto de 2009

El pequeño Monk

Mis frustradas vacaciones ya empiezan a quedar atrás, por suerte. Y ahora, desde la lejanía, se empiezan a disfrutar de algunas cosas vividas durante esos días. Por ejemplo, las salidas de mi sobrino Benjamín, un pequeño y adorable personaje capaz de cautivar a cualquiera. Tiene 3 años de vida y, hasta el momento, es el único capacitado para trasladar el apellido Schmitt una generación más allá, obviamente en unos años. Cuestión que Benja, con sus tres añitos, es un perfeccionista. Pero esa obsesión llega a tal punto que se le ha llegado a comparar con el detective maniático Adrian Monk. Quien haya visto alguna vez la serie lo entenderá.

Por ejemplo, si estaba comiendo arroz, pero parte de la ensalada caía en su plato, no podía seguir hasta que le trajesen uno nuevo. Si las papas fritas no estaban correctamente ordenadas junto al pollo, tampoco. Todo esto viene a cuento que después de Túnez, mis hermanos se fueron a Roma unos días a reunirse con mi padre. Y en medio del foro romano, a mi hermano se le ocurrió preguntarle a Benja si le gustaba la capital italiana, a lo que el niño, todo inocencia, respondió con una cara desesperada y los bracitos con las palmas hacia arriba: "Está todo roto". Tengo un video con el testimonio de Benja, pero soy incapaz de descargarlo y mostrarlo aquí. Por eso, dejo algunas fotos de mi querido sobrino durante el viaje. Otro día hablaré de su hermana, la princesita Sofía.




En esta imagen está intentando atornillar parte del fuselaje del avión, mientras su compañero de viaje lo observa anodadado.

miércoles, 24 de diciembre de 2008

Blancas navidades


Levanté la mirada al cielo para buscar un nuevo cruce de caminos, pero no vi nada. Es que desde hace un par de días que la niebla lo cubre todo en Logroño. Sin nieve, pasaremos así unas blancas navidades. A diferencia de otros bloggers vecinos (Inés o Justo) a mí sí me gusta la navidad, aunque reconozco que son unas fiestas comerciales. Eso sí, y quiero aclararlo sin herir susceptibilidades, para estas fechas mi hombre es Papá Noel. De hecho, no creo en los Reyes Magos, porque a nosotros nunca nos trajeron nada. Eras tres tipos que aparecían después de la juerga a traerte las temperitas que se le habían olvidado a tus padres. Y encima llegaban con pretenciones: dejarles comida, bebida y hasta cigarrillos...

Siempre esperé estas fechas con ilusión, que se fue mermando de a poco cuando la familia empezó a regalar ropa en vez de juguetes. Todavía me acuerdo el instante en que unos amigos mayores que yo me demos
traron (científicamente a través de un futbolín que habíamos encargado con mi hermano) que Papá Noel tampoco era real. Y me confesaron el gran secreto: "Son tus padres". Fue un golpe duro, pero el hecho de reunirme con la familia y los amigos mantuvo esa chispita viva. Y de repente, esa pequeña luz inocente que te hace vibrar ha vuelto a brotar. Pero ahora es distinto. Desde el año que viene Papá Noel seré yo. Muy feliz Navidad a todos.

jueves, 18 de diciembre de 2008

El 38

No sé si creo en el destino o en la casualidad. Hoy cumplo 38 años. El mismo día que la virgen de la Esperanza, patrona de Logroño. Es que mi mujer hace los años el 10 de junio, en la víspera de San Bernabé, patrón de la capital riojana. Que una pareja que no tenga ningún tipo de vínculo con un lugar y caiga a este sitio para vivir, quiere decir algo, ¿no? Por lo menos así lo veo yo. Y no sé si es el destino o la casualidad.

Anécdotas al margen, he de decir que si alguien me quiere hacer un regalo me encantan las camisetas de fútbol (las colecciono), los perfumes y los libros. Si se quiere librar, con un abrazo soy feliz. Dice mi mamá, fiel seguidora de este blog, que hace 38 años su suegro, mi abuelo Stanley, la obligó a cenar milanesas con papas (una de mis comidas preferidas), que después tuvo un parto rapidísimo (nací a las 22.20 horas), atendido por el médico de guardia (Carbajal se llamaba, jovencito y residente!!!), y "que tenía más susto que nadie".

Pesé 3,100 kilos y era comilón y llorón. Me cuenta MM que cuando Carlos, mi otro abuelo, me vio, dijo: "¿Divino? Es igualito a Winston Churchill". En este momento es bueno aclarar que fui el primero de los nietos de ambas familias...

Mi padre no estuvo presente en mi parto ("en esa época no se usaba", explica mi madre), aunque al salir de la sala de partos, estaban todos esperando. Y una una vez que me sacaron, mi padre tenía miedo de que me cambiaran, entonces me siguió a través del vidrio, vio cómo me lavaban y llevaban a cabo las pruebas que se le hacen a los recién nacidos...
Hoy fue él, dos horas antes de mi cumple, quien me llamó el primero para felicitarme.

Traigo para estos 38, otro video de Divididos, con la canción 38.

"El 38 está cargado,
le puse balas pero no se hace apretar
en el oeste está el agite,
el líder manda pero vos, vos te quebrás.

Y para qué tanto amor,
si de chiquito sos así,
pensá, pensá dice "la tele"
yo dije sí, pero no..., pero no tanto".


jueves, 11 de diciembre de 2008

Con la música a otra parte

No me gusta el huevo duro; ni las vísceras ni la berenjena. No me gusta que mi querido River Plate esté último. Tampoco me agrada que prácticamente no conozca a ninguno de los jugadores que se calzan hoy la camiseta del campeón del siglo XX. No me gusta que nos llamen gallinas ni que el Logroñés esté agonizando desde hace diez años y nadie le dé el tiro de gracia. No me gustan los extremos políticos, ni para un lado ni para el otro. Ni que nos tomen el pelo como a borregos. No me gusta esta crisis, ni las soluciones que nos ofrecen.

No me gusta tener a mis afectos tan lejos. No me gusta ver crecer a mis sobrinos a través del youtube y que, llegado el día, tengan que utilizar el mismo medio para ver a su primita dar sus primeros pasos. No me gusta tener que abrazar a mi madre, a mi padre o a mis abuelas a través de un teléfono. No es de mi agrado, de la misma forma, no poder hablar diariamente con mis amigos, ver cómo nacen sus hijos a la distancia y saber que no estarán ellos en marzo. No me gusta que mi hija se tape la cara con sus manos durante 17 minutos seguidos de ecografía para que no pueda ver nada.

No me gusta que en un blog se critique desde el anonimato, sin dar la cara, como alguna vez ocurre acá, aunque éste no es el caso. No me gusta que se intente desprestigiar dos buenos blogs (de dos excelentes personas), que se vieron finalistas de un concurso al que nunca pretendieron acceder (fueron presentados por otros bloggeros) porque el objetivo era criticar a un grupo editorial. Detesto que se deslice que son finalistas no por méritos propios. No me gusta que les utilicen para poder repartir golpes desde los extremos políticos (esos de los que antes hablaba).

Por eso, como hay muchas cosas que no me gustan últimamente, me voy un par de días para ver si aligero mi equipaje. Me voy, como dicen por ahí, con mi música para otra parte. Y a ver si a la vuelta me quito las piedras de encima y veo las cosas de otra manera. Un abrazo de gol.

La foto la hice en los jardines de Santa Sofía, en Kiev (Ucrania), hace un año y medio. Se trata de un anciano que estaba tocando este instrumento ante la mirada de varios turistas. A diferencia del post, esta foto sí que me gusta.

viernes, 29 de agosto de 2008

La vida en semanas

Desde hace un tiempito a esta parte (no mucho, para ser sincero) mi vida ha cambiado radicalmente. Ha dado un giro de 180 grados y automáticamente he aprendido a dejar de medir el tiempo en meses o años y he comenzado a usar las semanas como principal baremo. Y de esto hace exactamente 13 semanas.

Se supone, si todo va bien, que en poco menos de 23 semanas la cosa más dulce llegará a este mundo. Y nosotros estamos felices, ilusionados, alucinados y un sinfín de adjetivos. Ahora, les presento a mi hijo, que en la actualidad, con 13 semanas de vida, mide sólo 7 centímetros. El médico cree que será una nena, aunque eso se desvelará en las próximas semanas. De momento, los tres nos vamos la semana que viene a Las Landas, a hacer vida en familia y a prepararnos para lo que viene.