Mostrando entradas con la etiqueta volver a las raíces. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta volver a las raíces. Mostrar todas las entradas

viernes, 19 de febrero de 2010

Vuelta a una de las raíces

Como buen argentino que soy, mis raíces nacen en distintas partes de este gigantesco y a veces infinito mundo. Sólo hay que fijarse en mis cuatro apellidos: Schmitt (frontera entre Alemania y Suiza), López (Asturias, patria querida), Storer (¿Inglaterra, Escocia, Irlanda?) González (España, de eso estamos todos seguros). Pero si me propongo indagar un poco más, es probable que me quede sin respuestas. Pero de lo poco que sé, soy muy consciente de que mis dos bisabuelos maternos nacieron en Asturias, para ser precisos en Tapia de Casariego (en el occidente) o sus alrededores, y que, cosas de la vida, se conocieron en Buenos Aires. También es curioso que mi bisabuelo, Popa, a quien conocí bastante en mi niñez, fue escritor, que se asemeja mucho a mi modo de ganarme la vida.

Dicho esto, y después de divagar mucho, el pasado fin de semana decidí ir una vez más a Asturias, no en busca de mis raíces, que descubrí hace diez años, sino para airearme un poco la cabeza. Y gracias a lugares como Ribadesella, Tazones, Lastres, Villaviciosa, Gijón u Oviedo lo conseguí. También ayudó mucho la gastronomía (los maravillosos quesos, el pote asturiano, las fabes y la sidra) y la gran compañía, ese pequeño hermano postizo que tengo en Gochi, afincado desde hace un tiempo en la tieraa del Rey Pelayo. Quedó para otro viaje ir a Occidente, Cabo de Peñas, Cudillero, Luarca y Tapia, para homenajear correctamente a mis raíces. Que sirvan, de momento, estas postales.






Posted by Picasa

martes, 27 de enero de 2009

Vuelta a las raíces

Los integrantes de Volver a las raíces, el día que llegaron. /Díaz Uriel

Siempre llegan a La Rioja por estas fechas, con nevadas o temporales que les hacen olvidar rápidamente el verano que dejaron atrás, del otro lado del charco. Aterrizan, algunos por primera vez, a la tierra de sus padres y abuelos y se encuentran con una nueva familia que sólo conocían a través de anécdotas y viejas historias en blanco y negro. Parecen asustados. Es que aunque hablemos el mismo idioma, se sienten dentro de una película de Almodovar y los 'talogo' les suenan más a un grito chino que a un saludo del norte.

Aunque todavía no lo sepan, tienen sangre riojana que durante estos meses comenzará a fluir por sus venas. Son los integrantes del programa 'Volver a las raíces', que llegaron la semana pasada a la tierra de sus antepasados para participar de una beca de trabajo durante 60 días. Y ya es la décima edición de un programa que vi nacer y que me ha dejado muchos amigos.

Esta vez, catorce de los jóvenes (todos tienen menos de 30 años) llegan de mi querida Argentina, trece de Chile y uno de Brasil, Venezuela, México, Colombia y Australia. Y precisamente de mi país es la nueva compañera que tenemos en la redacción: Alejandra, de Tandil y estudiante de Ciencias de la Comunicación en la Universidad de Buenos Aires. Hoy fue su primer día y asistió a una rueda de prensa, para luego escribir una columna que los jefes ni siquiera editaron. Todo un logro. Y al ver a Alejandra me acordé de todos esos amigos que alguna vez pasaron por acá. En esta foto estoy con dos de ellos frente al Río de la Plata, Lucila y julián, en uno de mis viajes hacia mis raíces.


Posted by Picasa