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miércoles, 22 de septiembre de 2010

Un hombre armado



Si durante estas fiestas mateas se cruza conmigo por la calle, tenga mucho cuidadito, porque soy muy peligroso. Prefiero advertir antes que lamentar alguna desgracia, que seguramente sea ajena. Si usted, estimado lector, me ve aparecer por ahí, avanzando por alguna de las calles de Logroño –casi siempre empujando la Maclaren de mi hija– le sugiero que cruce de acera o dé media vuelta y retome su camino sobre sus pasos. Es que le voy a confesar un secreto: durante este San Mateo voy armado. Sí, llevo una pistola en toda regla. Y otra cosa: soy muy temido por todos los barrios de la capital y gozo de una puntería envidiable. De hecho, soy el terror de los dueños de las escopetas de las barracas.
Con mi pistola me siento Clint Eastwood en La muerte tenía un precio o El bueno, el feo y el malo o alguna de Harry El Sucio. Además, se lo aseguro querido lector, tengo licencia para matar y no dudo un segundo en desenfundar mi arma, apuntar directamente a la cabeza de mi enemigo y ¡pum!, asunto zanjado. Ya son muchos los que me han desafiado durante estos días... y pocos son los que después han podido contar la historia. No perdono, soy infalible, soy malo, pero que muy malo, soy amo y señor de la ley de la calle. Mi ley, la que hago valer con mi pistola en mano, con la que voy repartiendo estopa a diestro y siniestro por las calles de la capital riojana, mis calles. Camino por el Casco Antiguo con aire desafiante, con ganas de apuntar a los globos de Bob Esponja (sinceramente, no tolero a ese dibujo), su compañero y más que amigo rosa, Patricio, o la gloriosa Dora, esa exploradora chicana que tiene en su espalda una ‘móchila’ (tal cual como lo lee, con acento en la ‘o’), y cargarme esas bolas llenas de helio que ondean los cielos logroñeses. Por mis cielos. Realmente son un desafío para mí y mi pistola. No salgo de casa sin ella, no vaya a ser que alguien intente batirse en duelo conmigo.

Ahí fuimos mi pistola y yo (con mi hija a bordo de su carrito) al lanzamiento del cohete, y me lo pasé pipa disparando hacia los cuatro puntos cardinales; también nos dimos un festín por Laurel y San Juan, abriéndonos paso a base de tiros. Ni que decir de la actuación de Gorgorito, en la Primero de Mayo, en la que busqué un buen sitio apuntando al tendido. Y en las terrazas de Bretón de los Herreros, donde mi pistola y yo hicimos estragos, sembrando el miedo por doquier. Algunos llegaron a esconderse en los Juzgados; otros no tuvieron tanta suerte.La pistola, que es mi orgullo, usa ‘Fairy’ y agua de munición y dispara unas ráfagas de pompas de jabón con un sonido láser que estremece el cuerpo (y los oídos). El arma en cuestión fue un regalo que le hicieron a mi hija y del que me apoderé rápidamente sin que se diera cuenta. Lo digo sin ruborizarme. De hecho, es a ella a quien apunto diariamente con mi pistola, matándola, pero de risa. Y aniquilando completamente la vergüenza que aún me quedaba.
Columna publicada en Diario La Rioja el 22 de septiembre del 2010. La foto es de Justo Rodríguez.

miércoles, 14 de julio de 2010

El fútbol es vida


El fútbol es vida. Es gloria, como la que trajo España a casa junto a la copa más preciosa. Es unión, la de todo un país en torno a unos colores, y sentimiento, el que mostró Casillas al romper a llorar como un bebé en la final; es, además, sorpresa, con el beso que le plantó a su mediática novia delante de millones de personas. El fútbol es belleza y armonía, como en cada avance de esos locos bajitos vestidos de rojo; es acrobacia, la que mostró Puyol para saltar cinco metros y cabecearla adentro. Es humor, con las andanzas del pulpo vidente; es música, con el estruendo de las vuvuzelas y los waka waka; es velocidad, es pasión y también es poesía. Y es recuerdo, el de Dani Jarque.

Pero el fútbol también guarda un hueco para la discreción, con el gran Vicente del Bosque como abanderado, y para la alegría, la de millones de españoles y otros tantos amantes del buen juego. Es certeza y capricho, cuando ese hermoso esférico vestido de cuero decide cruzar la línea de cal en el minuto 115 del partido más difícil. El fútbol también es frustración, como la de muchísimos aspirantes que se quedaron a medio camino; es decepción e incluso humillación, la que sentimos los argentinos al ver pisoteadas nuestras esperanzas. En este deporte también hay dolor, como el de Xabi Alonso con la 'caricia' de De Jong, y desesperación, como la de Torres al no encontrar su fútbol, un juego que es, además, injusto, egoísta, tirano y pesetero. Pero por suerte, el fútbol también es arte, el que dibujó el campeón en Sudáfrica, el que mostró España al mundo, el que hizo que millones de personas salieran a las calles a recibir a sus héroes. ¿Cómo va a saber alguien lo que es la vida si nunca, jamás, jugó o sintió el fútbol?

Columna publicada en Diario LA RIOJA el 14 de julio del 2010

domingo, 11 de julio de 2010

La columna que no salió publicada

El Mundial acabó para mí hace una semana, cuando Argentina fue tristemente lapidada de Sudáfrica por un rival despiadado, que después de unos días se mostró tan inerte como Maradona a la hora de ordenar técnicamente nuestro mediocampo. Y desde entonces estoy de duelo, soy un alma en pena. No pido que nadie me comprenda, porque no lo van a hacer, pero no tengo ganas de ver fútbol. Ni tampoco de alentar con todos mis pulmones a la Roja, porque aunque mi DNI diga que soy español, mi corazón es argentino... y está completamente roto, destrozado por cuatro arañazos que me han alcanzado el alma y aún no han cicatrizado. Y no es que le dé la espalda a un país que amo con locura, en el que soy un tipo feliz, un lugar que ha visto nacer tanto a mis bisabuelos como a mi hija. No soy un ingrato, ni mucho menos. Soy un hincha de fútbol y no puedo borrar mis lágrimas argentinas con sonrisas españolas. Sé reconocer que estoy ante la mejor selección del mundo, un equipazo con el que mis ojos se deleitan, pero que no consuela mi alma. Espero que hoy se consagre campeón y que mis amigos y mis sentimientos de aquí lo celebren por todo lo alto, como hice en 1978 y 1986, e incluso con el subcampeonato de 1990. Yo aplaudiré, reiré y me rendiré ante los guerreros, pero la pena seguirá peregrinando por mis entrañas.


Soy un hincha y nadie mejor que el fantástico escritor uruguayo Eduardo Galeano para describir mis sensaciones. Dice el autor de Memoria de Fuego que el hincha, que es el jugador número doce, rara vez dice "hoy juega mi club" sino que "hoy jugamos nosotros" y que "como bien saben los otros once jugadores, jugar sin hinchada es como bailar sin música". Y cuando el partido concluye, el hincha celebra su victoria: "qué goleada les metimos, qué paliza les dimos", o llora su derrota: "otra vez nos estafaron". "El estadio se queda solo [...] y el hincha regresa a su soledad, se aleja, se dispersa, se pierde, y el domingo es melancólico como un miércoles de cenizas después de la muerte del carnaval".


Columna que debía salir publicada en Diario LA RIOJA el 11 de julio del 2010. En vez, y a última hora, acertadamente salió ésta de mi amigo Pablo Álvarez, titulada Como lloran los hombres:


Que ya ha llegado la hora, qué coño. Ya basta: estoy, estamos, hartos de alemanes machacantes, italianos potreros, argentinos gallitos. Basta de una vez de brasileños artistas, o de brasileños armados hasta los dientes, que son peores. Que no nos hablen más de los gabachos de Zidane: ésta es nuestra hora.


Sí, España, sí. Los parientes pobres de la Europa rica hemos crecido. De tan hartos que estábamos de maldiciones de quebrados (1/4, 1/8) ha llegado el momento en que ninguna bruja nos da miedo. Porque sí, porque valemos, hoy tenemos que ganar un Mundial.


Dicen lo holandeses que el fútbol les debe un título. Y digo yo: qué va. Y digo yo: nuestra deuda es mayor. Ellos perdieron dos finales de Mundial de cuando los campos se llenaban de bigotudos. A nosotros la suerte -no el fútbol, no el juego- nos ha robado cualquier roce, cualquier cercanía al monte Olimpo. Son muchos años de inferioridad, de complejo de enanismo del que ni siquiera ha pisado una semifinal.


Ganemos esta final, y después acordémonos de unos cuantos. Del árbitro que le robó aquel gol a Michel contra Brasil; de Tasotti, codo de leñador, y de su colega Sandor Puhl, cuya ceguera fue premiada por la FIFA con la final. De Al-Gandul (ya sé que no se escribe así, pero como si me importara) y de los coreanos que robaron nuestra alegría: así les invada el Norte. Ganemos, y digámosles luego lo que les hubiera dicho Maradona.


Quiero volver a llorar esta noche, como dice mi amigo Martín que lloran los hombres cuando su país gana un Mundial. Porque no creía en que esto pudiera pasar y porque, una vez que ha llegado, no encuentro palabras. O quizá no hagan falta: quien entienda el fútbol no las necesita. A quien no, le podría estar hablando un año y se quedaría igual.


Que viva la madre que parió a estos chicos, y que viva España. Ésta va a ser la nuestra: en esta noche de las noches, cosamos una estrella a nuestra camiseta.

jueves, 8 de julio de 2010

La del pulpo

Ya nos cayó a los argentinos la del pulpo, aunque hoy voy a hablar de uno más famoso, alemán también, y de nombre Paul. El bicho, que se ha convertido en un talismán para la selección española, parece ser que lo predice todo. El sistema de elección es simple: a Paul le ponen dos cajas con mejillones. Cada una de las cajas tiene una bandera de cada país, y el cefalópodo tiene que elegir una de ellas. Y en lo que va de Mundial, no se ha equivocado el tipo, desbancando en popularidad a Maradona, Villa, Puyol o incluso Sara Carbonero o Larissa Riquelme. Después de la demostración de fútbol que dio España contra Alemania, no se sabe si el pulpo se declarará en huelga o qué. El tema es que a Paul le volverán a poner las banderas, esta vez de España y Holanda (por cierto, habrá campeón inédito este año) y unos días antes ya se sabrá quién será el mejor del mundo y a quién le caerá la del pulpo.

Sinceramente, yo ahorraría este trámite y le daría la Copa a España, que volvió a encontrar su juego. Y a Paul lo herviría y me lo zamparía con pimentón y sal maldon.

En vez de disfrutar de una foto de Paul, prefiero recordar a Larissa, que finalmente cumplió su apuesta, pese a perder Paraguay.

viernes, 2 de julio de 2010

La alegría no es brasilera...

Brasil se fue del Mundial de Sudáfrica fiel a su estilo, a lo Brasil: haciéndose caca en los pantalones. Cuando en el primer tiempo todo iba viento en popa, yo avisé (y tengo testigos), que en las grandes citas los cariocas se esconden, desaparecen, pierden los nervios y las filigranas se convierten en patadas y arrugando. Y me acordé de los octavos de final del Mundial de Italia (1990) cuando una de la speores selecciones argentinas que recuerdo -y que acabó subcampeona del mundo- dejó a la Canarinha fuera con un gol de Claudio Paul Caniggia, "lo estaban agarrando... ahora o nunca", después de una apilada monumental de Maradona, que jugaba con el tobillo destrozado.En fin, eterna es mi tristeza por el amargo adiós de los Luis Fabiano, Robinho, Lucio y Dunga, a quienes les dedico este video para el recuerdo.



Por cierto, ¿qué dice el cartel que sostienen estos paulistas mientras ven el partido? Más pena me da...

martes, 29 de junio de 2010

La envidia, mala consejera

El trabajo y la familia han hecho que no pueda actualizar todo lo que quisiera el blog durante este Mundial. Pero llegados a este momento, creo que la Copa merece algún tipo de post. Argentina, por quien nadie daba un duro, está jugando bien y cumpliendo sus objetivos. Todavía me acuerdo cómo aquí, en España, se reían de Maradona cuando perdimos contra Bolivia y nos clasificamos de milagro y mandó a mamarla a Toti Pasman. Yo nunca lo había puesto en duda, lo de la clasificación, digo. De hecho, tengo una apuesta doble de que Argentina se iba a clasificar (que ya gané) y que iba a acabar el Mundial por delante de España, algo que se verá durante estos días.

Cuando España perdió en su debut contra Suiza dije que el partido me había parecido un calco al Barça-Iner y que simplemente en un Mundial podía pasar cualquier cosa. No me alegré con su derrota. Pero inmediatamente comenzaron a aparecer los cenizos de siempre, que ofendidos con los argentinos (trolls hay en todos lados) prácticamente nos hacían responsables del gol helvético. Y fueron muchos los que creyeron que iba a ser lo de siempre, que España iba a hacer agua en el Mundial. Mi opinión, y no me equivoqué, era que el partido decisivo, y que no iba a ser fácil, era Chile.

Pero parece que el que gane Argentina a algunos españoles les molesta mucho. Después del primer gol de Tévez el domingo, en claro fuera de juego, mi móvil se enloqueció y me comenzaron a llegar mensajes de todo tipo que reproduzco: "Vaya puto robo (...) si soy mexicano me voy al vestuario. Así yo también gano un Mundial", decía uno. "Ya se nota ese toque marrullero de los descendientes de italianos (...). No os preocupéis que jugaréis el Mundial contra Ghana", comentaba otro. "Sois una vergüenza. Así se ganan los Mundiales?", preguntaba otro más. A algunos contesté; a otros borré de mi agenda. Pero lo peor fue tener que tolerar que medios de comunicación (en realidad Marca es un pasquín a las órdenes de un millonario y dirigido por un 'Indadaptado'), algunos de ellos afirmando que Argentina había pasado a cuartos gracias a los árbitros. El tiempo, por suerte, pone a cada uno en su lugar.


Soy un argentino que vive en España y que banca a muerte a los 23 hombres que están en Sudáfrica. A los 23 y a su cuerpo técnico, con Diego Armando Maradona a la cabeza, que aunque no esté de acuerdo con su forma de ser, es un entrenador que quiere que Argentina esté en lo más alto. Y por cierto, algo les está enseñando a quienes se ríen constantemente de él y le dedican horas y horas en los periódicos e informativos. Así que, ¡¡¡aguante Argentina!!! Y veremos cómo nos va contra Alemania, quizá el mejor equipo de lo que va de Mundial. Otros deben hacer antes los deberes contra Portugal, la mejor selección con la que jugará España antes de llegar a la semifinal, si lo consigue.

lunes, 21 de junio de 2010

Y Trillo, ¿por quién irá?

Después del fracaso inicial frente a Suiza, la España de Vicente del Bosque se juega el primer match ball en contra frente a Honduras, un escollo que no tiene que ser difícil. Y después de escuchar tantas veces la palabra Honduras durante estos días, me acordé del incidente que protagonizó el ex ministro de Defensa Federico Trillo en Afganistán al saludar a las tropas aliadas de El Salvador: "Les pido que griten conmigo ¡Viva Honduras! Perdón, esto ha sido un lapsus. porque vemgo de Honduras (la prensa dará cuenta de ella. Vamos a hacerlo como Dios manda. Caballeros, ¡viva El Salvador!". Esta noche, ¿por quién irá Trillo?


viernes, 18 de junio de 2010

Solicitud troglodita


Quiero enviar un mensaje conjunto a las mujeres en general: a las solteras, casadas, madres, hermanas o, incluso, hijas, por más pequeñas, adorables y hermosas que sean. Sobre todo para que no haya malos entendidos. No pido mucho, simplemente un poco de comprensión. Por delante está decir que nosotros somos conscientes de nuestra condición de trogloditas y nuestra falta de inteligencia, pero no queremos malos rollos. Estamos viviendo un acontecimiento único y que suscita toda nuestra y más absoluta atención, que no es mucha.

Dicho esto, os resumo unas recomendaciones que me han hecho por email. Entre otras cosas, os pido de rodillas que durante estos días no me vengáis con problemas existenciales. Si queréis un conversación profunda, leed antes la sección deportiva. No quiero ser autoritario, anticipo, pero este mes la tele es mía, al igual que el mando. Durante los partidos, no atenderé el teléfono, no abriré la puerta (salvo que sean mis amigos con cerveza, a los que deberíais sonreír) y mucho menos escucharé que «no es para tanto» si pierde mi equipo, en este caso Argentina, porque sí lo es. Si me queréis hablar, que sólo sea cuando en la pantalla no haya jugadores e intentad no hacer comentarios técnicos, porque los tomaría como un abuso.

Durante estos días no iré a bodas o bautizos y la única invitación que aceptaré es la de un amigo para ir a ver el fútbol al bar o a su casa. Os advierto que los resúmenes de los partidos son tan importantes que los mismos encuentros y no aceptaremos un «pero si ya lo has visto» o «por suerte el mundial es cada cuatro años» porque sería una provocación. Con cariño, amor y ternura, nos vemos el 12 de julio.

Columna publicada en el Diario La Rioja el 18 de junio del 2010

jueves, 17 de junio de 2010

¡¡¡Aguante Lesotho!!!!

Dejamos al mundo femenino por unos días, ya que de otra forma hay quienes me pueden tildar de machista, para centrarnos en las hinchadas del Mundial, y olvidarnos un poco de las sorpresas que ha deparado esta semana. Ya jugados los primeros partidos de la Copa hay que ver cómo se comportan las aficiones durante estos días, que parecen no soltar ni un segundo las irritantes vuvuzelas. Pero en cuanto al apoyo, aguante o como querrámos llamarle, ni una se compara con la hinchada argentina. Y no lo digo por los imbéciles barrabravas que se financian el viaje de manera poco lícita, sino por el apoyo incondicional que muestra al equipo durante los 90 minutos. Y me preguntaba cómo era posible que se escuchara tanto a los argentinos, hasta que me topé con esta publicidad de Coca Cola que se elaboró para esta cita.



lunes, 14 de junio de 2010

Las mujeres del Mundial

Dicen que detrás de un gran hombre hay siempre una gran mujer. Por lo menos en el Mundial, Argentina es una seria aspirante, después de ver las féminas que acompañan a nuestros jugadores. La siguiente es una selección de las mujeres de los hombres de Maradona, que deben haber celebrado mucho el primer triunfo de la albiceleste (es una de las selecciones a las que se les permite tener sexo durante la competición mundialista). Otro día pondremos a las de otras selecciones. Por cierto, hoy aposté en el Diario que Argentina iba a ser el campeón y que España caía en octavos con Portugal. Y que el goleador iba a ser Wayne Rooney. Veremos...
Ahí va la selección de botineras:

Mariana Paesani, novia de Carlos Tévez.

Jésica Geneux, mujer de Martín Palermo

Evangelina Anderson, una buena defensa para Martín Demichelis.

Eliana Guercio, novia de Sergio Romero.

Aunque también podríamos incluir en esta lista a la argentina Zaira Nara, novia del uruguayo Forlán...

Y el pueblo pide selección inmediata para Fabián Assman, jugador de Las Palmas, de la Segunda División española, unido a Melina Pitra...

Y para Fabián Cubero, de Vélez, que está con la modelo Nicolle Neumann.

viernes, 28 de mayo de 2010

¿Quién da más?

El Mundial, me ha demostrado, da a lugar para muchas apuestas. De hecho, yo tengo alguna con un anónimo gordinflón, con cara de consultor, que me desafió hace unos meses. Apostamos una cerveza la clasificación de Argentina, que por supuesto perdió y no pagó, y una cena que pagaré si España termina en Sudáfrica por encima de los dirigidos por Diego Armando o al revés. Precisamente después de ver la promesa que el Diegote hizo (esa de despelotarse en el Obleisco) he recibido muchas propuestas. Es que los españoles van de favoritos y están seguros que se llevarán la Copa a casa. Pero, de los lectores que por aquí pasan, ¿qué estarían dispuestos a apostar (y por quién) en este Mundial que está por empezar?

Para terminar, dejo la última camapaña de la cerveza Quilmes sobre la cita futbolera, en la que se demuestra que el de arriba es más argentino que Gardel y la escarapela.



viernes, 21 de mayo de 2010

Calamaro se equivoca

Mi profesión me ha colocado a escasos metros de auténticos personajes de este loco mundo. En mis primeros años pude entrevistar, entre otras muchas peculiares 'celebridades', a Hugo Chávez, tras su fallido golpe de estado y antes de ser presidente venezolano, o a Fernando de la Rúa, entonces alcalde de Buenos Aires y responsable, ya como presidente (unos años después), del trágico 'Corralito argentino', que aún me debe algo de mis escuetos ahorros de los inicios de mi carrera. Por mi grabadora pasó, de la misma manera, Dolph Lundgren, el actor sueco que dio vida al temido Ivan Drago, un boxeador que se midió con el gran Rocky Balboa en la década de los ochenta, o Ricardo Darín, de quien presumo cierta amistad, aunque él no me recuerde y la anécdota sólo me sirva para fardar.

Pero de todos los sujetos que alguna vez tuve delante, el más especial, sin lugar a dudas, fue Diego Armando Maradona que, aunque Andrés Calamaro se empeñe en afirmar lo contrario, no es una buena persona. Este individuo, que unos años antes había disparado con un rifle a cuatro compañeros de profesión, iba a los entrenamientos de Boca en un camión Scania y nos trataba como a despojos. Por eso no me sorprende lo último del otrora mejor jugador, quien hace unos meses enviara a los críticos con su gestión a succionar miembros, que después de dar la siempre polémica lista de los 23 jugadores que levantarán por tercera vez la Copa del Mundo, arrolló a un cámara y lejos de disculparse le espetó: «Pero qué boludo que sos ¿Cómo vas a poner un pie debajo de la rueda?». Irreverente, especial, único... Muchos adjetivos, aunque ahora sólo me quede con uno: despreciable.

Columna publicada en Diario La Rioja el 21 de mayo del 2010.

miércoles, 12 de mayo de 2010

Las listas

Durante estos días, los entrenadores de las selecciones que jugarán el Mundial están dando a conocer las famosas listas y las pre listas. Ayer, Diego Armando dio la suya, dejando a tipos como Javier Zanetti, Esteban Cambiasso, Gabi Milito o Fernando Gago fuera de Sudáfrica. Y, como siempre, las sorpresas a las que nos tiene acostumbrado el otrora mejor jugador del mundo: Sebastián Blanco (de Lanús) y los defensores Juan Manuel Insaurralde (de Newell´s Old Boys) y Ariel Garcé (Colón de Santa Fe). Y siempre sucede lo mismo: a nadie le gusta la elección.

Pero igual, confío en que los 23 que queden serán los campeones del Mundo. ¿Alguien dijo quiero retruco?

Ésta es la lista:

Arqueros. Sergio Romero, Mariano Andújar y Diego Pozo

Defensores. Nicolás Otamendi, Martín Demichelis, Walter Samuel, Gabriel Heinze, Nicolás Burdisso, Clemente Rodríguez, Ariel Garcé, Juan Manuel Insaurralde y Fabricio Coloccini.

Volantes. Jonás Gutiérrez, Javier Mascherano, Juan Sebastián Verón, Angel Di María, Juan Mercier, Maxi Rodríguez, Javier Pastore, Mario Bolatti, José Sosa, Jesús Datolo y Sebastián Blanco.

Delanteros. Lionel Messi, Gonzalo Higuaín, Martín Palermo, Sergio Agüero, Diego Milito, Carlos Tevez y Ezequiel Lavezzi.

jueves, 6 de mayo de 2010

Argentina es más Argentina

Impresionante documento para ir calentando la máxima cita del fútbol mundial, que está a la vuelta de la esquina. El amigo Bartmillo, padrino de mi hija, me recomienda este emotivo anuncio de TyC Sports, elaborado por la agencia Young & Rubicam, que detalla, sin margen de error, al argentino. Y Bartmillo me advierte: "Te vas a emocionar y tus amigos españoles se van a caer de culo". Dicho y hecho. Es que jugamos con el corazón...


lunes, 19 de abril de 2010

Pesi, Pecsi, Pepsi, para el Mundial

Lo de todos los mundiales: reunir a los mejores y grabar un comercial. Esta vez la idea es de Pepsi, que juntó a Messi, Kaká, Drogbá, Henry y a Lampard, entre otros, para hacer esta joyita, aunque nuestro querido compatriota no quede bien parado (y nunca mejor dicho).


viernes, 16 de abril de 2010

No me arrepiento de ese amor

Voy a seguir con la ola mundialista y la publicidad. La siguiente es una de Quilmes para el Mundial anterior, que habla del sentimiento que se tiene con la selección, gane o pierda, algo que no se ve muy a menudo por estas latitudes. De hecho, no se ve nunca. Ya saldrán algunos, como Anónimo Eusebio o algún rancio de mi redacción, a decir que con los sentimientos no se gana y que los argentinos somos especialistas en ello, pero a mí me gusta.

domingo, 11 de abril de 2010

Rumbo al Mundial

Vamos calentando motores de cara al Mundial, porque sólo quedan dos meses para que empiece la gran cita. Este es un buen video de TyC Sports. Y así como ya he ganado una apuesta por la clasificación agónica de Argentina, desde aquí me reafirmeo: Argentina va a quedar por encima de España, duela a quien le duela.

viernes, 5 de febrero de 2010

La música de Sudáfrica

Faltan menos de 125 días para el Mundial de Sudáfrica, que ya tiene canción oficial, según me pasa un link MM. El que canta es el músico somalí K'naan, y en la versión latina se puede ver y escuchar también al babieca y pastenaca de Bisbal.



La canción está bien, aunque hay dos que la superan, a mi gusto. Una, por supuesto, la del 78, cuando en Argentina éramos 25 millones dispuestos a jugar el Mundial. En realidad habían varias canciones alusivas a esa Copa, quizá para disimular toda la mierda que había por entonces pululando por allí con la Dictadura y los 30.000 desaparecidos. De todas, ésta era la que más me gustaba. De hecho, tenía un LP con el relato de todos los goles por el gran José María Muñoz.



Pero también me gustó mucho la de Italia 90, con Giana Masiel y Eduardo Benneto, que marcó una época. Incluso, me atrevería a decir, de toda una década. El "Notti magiche, inseguendo un goal, sotto el celo di un estate italiana" significó tardes de amigos, en casa de Víctor o en la mía, con nuestras cábalas: el cencerro de Diego, el Negrito contra la pared a la hora de los penales, el "ahora o nunca, Bebé", en el gol de Canniggia a Brasil, después de una diagonal de Maradona, los insultos del Diego cuando los italianos silbaron el himno, el penal que Codesal (ese uruguayo nacionalizado mexicano ???¿¿¿¿) decidió regalar a unos alemanes muy amargos, el llanto de Maradona y las celebraciones en Cabildo y Juramento.



jueves, 15 de octubre de 2009

Pese a Maradona


Argentina ya está en el Mundial de Suráfrica, algo que hace poco era casi impensable. El equipo albiceleste de mis amores le ganó por la mínima con un gol del desconocido Mario Bolatti, en el clásico rioplatense, a otro equipo más mediocre, como es Uruguay, en un escenario difícil como el Centenario de Montevideo, donde arrastrábamos una sequía de 33 años sin victorias. Argentina jugará la próxima Copa del Mundo, pese a lo endeble de su juego, a su inexistente táctica y a un planteamiento poco riguroso, ladino y sonrojante, que saca de quicio a cualquiera. Argentina es mundialista, pese a sus miserias; pero, sobre todo, pese a Diego Maradona.

Es que después de patentar la clasificación en ese soporífero encuentro, volvió a ser noticia, una vez más, el otrora barrilete cósmico, que tanto nos hizo vibrar en 1986, 1990 y 1994. Y esta vez en su peor versión. Después del pitido final, todo un país sintió vergüenza. No por el bochornoso abrazo con Bilardo y el baile hooliganesco que ambos ejercitaron en el centro del Centenario a lágrima limpia. Ese fue sólo el prólogo de un cúmulo de despropósitos (y van...) con el que Maradona buscó vengarse de quienes criticaron su gestión al frente del seleccionado bicampeón. Delante de los micrófonos, sin clase, lamentable, impresentable, exasperante, el ex astro del fútbol, a quien cada día le toleramos menos las irritantes salidas de tono y su altar de semidios comienza a desmoronarse como un endeble castillo de naipes, arremetió contra los periodistas, convirtiendo su discurso en auténticas venganzas personales.

Unas bravuconadas que tardaron segundos en recorrer el mundo, que no entiende cómo un descerebrado puede despacharse con tanto desparpajo. Porque Maradona poco habló de los indescifrables cambios que hizo ni de la táctica ilógica desplegada. Mostró su peor rostro, incontrolable, inestable, maleducado, revanchista y atormentado. Es que el ex D10s tiene miedo. Es consciente de que su reino está cada día más destrozado y es desde su propia locura cuando el muchacho de Fiorito se miente a si mismo y pretende hacer lo mismo con todos nosotros. Cree que la clasificación, que con los jugadores que tiene por ahí debería estar garantizada, le da derecho a enviar a compañeros de profesión a succionar miembros masculinos por ahí.

Si hay algo que está chupado es que si Argentina, una selección que muestra la misma imagen paupérrima que el país, sigue así, nos volvemos de la tierra de Mandela a la primera de cambio. Y si no se va, nos podemos dar por muertos. Es que el mejor de todos los tiempos dentro de una cancha, es el peor fuera de ella. Algo irrefutable, que ni la clasificación puede maquillar.

A Sudáfrica nos vamos


Para los que creían que éramos una banda (que lo somos); para los que pensaban que el 10 no lo iba a hacer (entre los que estaba yo); para los que consideraban que sólo nos faltaba ladrar (guau, guau); para los que la sonrisa se les borró al ver el golito de Bollati (era la primera vez que lo veía jugar al tip'o este de Huracán, lo juro); para los que se reían de Diegote cuando hizo el avioncito después del gol de Palermo (lo intento, pero es una imagen que tengo grabada en la retina y que no olvidaré jamás); para los dos Sergios, que aguantaron estoicos un verdadero bodrio; para los que creen que las dos estrellas que brillan sobre el escudo de la AFA no pesan nada; para los amantes del buen fútbol; para los argentinos, en general, les anuncio: falta un día para mis vacaciones!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

pd: Ahhhhh, y nos clasificamos para el Mundial, algo que quienes me conocen saben que nunca puse en duda. Por cierto, hay alguien que me debe una cerveza...