

Ha llegado a España la polémica publicidad (y su posterior contrapublicidad, ¿se dice así?) acerca de la existencia de Dios. La guerra por una de las mayores interrogantes del ser humano se ha instalado ya en los autobuses de Barcelona, después de lucir palmito por las calles londinenses, con carteles que rezan: "Probablemente Dios no existe. Deja de preocuparte y disfruta la vida". Esta campaña, organizado por una asociación peculiar, la Unión de Ateos y Librepensadores de Cataluña, encontró rápidamente su respuesta en Madrid, en concreto en Fuenlabrada, donde una iglesia evangélica ha organizado sus propios anuncios en los autobuses. ¿El eslogan? "Dios sí existe, disfruta de la vida en Cristo".
Sin entrar en el debate de si hay un ser superior o no, la reflexión que hago es la siguiente. En tiempos de crisis, ¿quién puede gastar dinero en este tipo de publicidades? Y la respuesta me llegó rápido. En pocos días, los responsables de la campaña han recaudado cuatro veces más en donativos de lo que cuesta el propio anuncio durante un mes.
Otros ya han dado un paso más allá y han visto que con el tema se puede lucrar y jugar. Según elmundo.es, la casa de apuestas británica Paddy Power busca polémica y publicidad con una de las grandes preguntas de la humanidad. Y la fe tiene recompensa, ya que la apuesta se paga 4-1 a favor de que se encontrarán pruebas de la existencia de un ser divino antes del 31 de diciembre de 2009. Pues a jugar se ha dicho. ¿Quién da más?

