martes, 13 de enero de 2009

Qué publicidad, por Dios


Ha llegado a España la polémica publicidad (y su posterior contrapublicidad, ¿se dice así?) acerca de la existencia de Dios. La guerra por una de las mayores interrogantes del ser humano se ha instalado ya en los autobuses de Barcelona, después de lucir palmito por las calles londinenses, con carteles que rezan: "Probablemente Dios no existe. Deja de preocuparte y disfruta la vida". Esta campaña, organizado por una asociación peculiar, la Unión de Ateos y Librepensadores de Cataluña, encontró rápidamente su respuesta en Madrid, en concreto en Fuenlabrada, donde una iglesia evangélica ha organizado sus propios anuncios en los autobuses. ¿El eslogan? "Dios sí existe, disfruta de la vida en Cristo".

Sin entrar en el debate de si hay un ser superior o no, la reflexión que hago es la siguiente. En tiempos de crisis, ¿quién puede gastar dinero en este tipo de publicidades? Y la respuesta me llegó rápido. En pocos días, los responsables de la campaña han recaudado cuatro veces más en donativos de lo que cuesta el propio anuncio durante un mes.

Otros ya han dado un paso más allá y han visto que con el tema se puede lucrar y jugar. Según elmundo.es, la casa de apuestas británica Paddy Power busca polémica y publicidad con una de las grandes preguntas de la humanidad. Y la fe tiene recompensa, ya que la apuesta se paga 4-1 a favor de que se encontrarán pruebas de la existencia de un ser divino antes del 31 de diciembre de 2009. Pues a jugar se ha dicho. ¿Quién da más?

domingo, 11 de enero de 2009

La incoherencia de los cobardes

Mucho incoherente hay por la red. ¿Cómo un mismo medio de comunicación, como Diario La Rioja, puede ser de derechas y de izquierdas a la misma vez? ¿Cómo puede ser catalogado como el cuaderno de bitácora de Pedro Sanz, presidente regional del PP, y a la misma vez actuar de palmero del socialista Tomás Santos, al frente del Ayuntamiento de Logroño? Últimamente veo mucho demagogo por ahí, que no tiene mejor historia que criticar el trabajo de otros. Y ya me empieza a fastidiar y a querer decir algo al respecto.

Esta semana he escrito dos cosas que en la versión digital del periódico dieron para cientos de comentarios de los lectores. Y la gran mayoría de ellos me catalogaron de todo. Como responsable de ambas informaciones, a las que no le tocaron ni una coma mis editores, llegaron a decir que me pagaban directamente de los partidos políticos. La primera fue del Pleno municipal del jueves pasado, en el que el PP acusó al equipo de Gobierno municipal de desprestigiar a la Aso
ciación Amigos del Camino de Santiago para favorecer a familiares del PR. Ante esto, me acusaron de ser el bombardero personal de Sanz y Cuca Gamarra y de tener una nómina abonada directamente por el Partido Popular.

Pero es que hoy se publica una entrevista q
ue le hice el viernes al alcalde de Logroño, Tomás Santos, que responde a quienes le acusaron de tragar sapos con su alianza al Partido Riojano. En los comentarios, se pueden ver las sandeces que opinan algunos lectores. Transcribo algunos, como ejemplo: "Esta entrevista es una muestra más de que el diario La Rioja está vendido al partido socialista de La Rioja. Publicar un panfleto del partido hubiera sido más imparcial que esta entrevista. Tremendo". "La verdad es que la entrevista no puede ser más empalagosa, se nota que el periódico está al servicio de Santos".

Pero, ¿en qué quedamos, incoherentes?
Soy redactor de Diario La Rioja, que es una empresa privada con lógicos intereses, que se dedica a brindar una información y que me da de comer desde hace nueve años y medio. Y en todo este tiempo, son muy pocas las veces que he tenido que hacer algo en contra de lo que creía debía salir publicado en ese momento. Como ocurre en cualquier trabajo. Esta región está viciada por una política local pueblerina, con partidos que tienen a personal específico ensuciando con comentarios el trabajo de gente como yo y mis compañeros. Y yo los conozco, les he visto en sus despachos metiendo comentarios en la red. Y puedo dar nombres, aunque prefiero guardármelos. Ya me empiezan a molestar, porque yo por lo menos digo las cosas con mi nombre y apellido y asumo todas las consecuencias. Y no soy un cobarde, como ellos.

viernes, 9 de enero de 2009

Vuelta a las aulas

Ayer volví a las aulas. En realidad, a una aula en concreto, con su profesora particular, una veintena de tímidos alumnos y con una sola materia por aprobar: el parto. Así es. Ayer, día en el que nació otra sobrina postiza (Felicitas Pardo, bienvenida a este mundo) comenzamos a asistir a las clases de preparación al parto, ya que en tan solo ocho semanas la pequeña Martina estará en este mundo en crisis. Y confieso que se trata de una experiencia extraña, un poco difícil de catalogar en un sitio pequeño en donde las hormonas están a flor de piel. El objetivo de estas clases es quitarnos los temores a los padres primerizos, aunque después de la primera hora sucedió todo lo contrario.

La matrona comenzó despacito, como quien no
quiere la cosa, a narrar las diversas vicisitudes que pueden padecer las mujeres en el postparto. Pero a los pocos minutos ya nos estaba metiendo el terror en el cuerpo, porque empezó a hablar de los loquios (pérdidas vaginales), la episiotomía (cortecito que se hace para ensanchar la salida del bebé), los masajes vaginales postparto, la depresión, la guerra de hormonas... Las risitas nerviosas comenzaron a aflorar hasta que alguien le pidió que contara algo positivo. Pero ella siguió erre que erre hasta que dio paso a los ejercicios para el parto en una sala que no superaba los 10 metros cuadrados.

Los hombres nos quedamos sentados, mirándonos
unos a otros y preguntándonos si nosotros teníamos que hacer lo mismo o simplemente debíamos abrazar a nuestras queridas gordinflonas. Bizarro total, aunque deberemos acostumbrarnos. Nos quedan por lo menos siete clases más por delante. Y espero sobrevivir a ello para ver nacer a mi hija.


domingo, 4 de enero de 2009

Futbolista fracasado


Como buen argentino que soy, estoy convencido de ser un futbolista fracasado. No es que lo pienso. Estoy completamente seguro de ello. Creo que si mis padres no me hubiesen dado la educación que recibí (y que agradezco en el alma) estaría hoy, a mis 38 años, dando mis últimos toques en algún club de mala muerte. Eso sí, después de una brillante carrera, tal vez con algún paso por el fútbol europeo, no lo sé muy bien. En vez de eso, me críe jugando al rugby, en colegios privados, estudiando en una buena universidad y durmiendo y comiendo calentito todas las noches de mi vida.

Pero el fútbol siempre estuvo allí. Y de alguna manera me tenía que sacar las ganas. Como la carrera se frustró sin tan siquiera iniciarse, a los 19 años, junto a mis amigos, fundamos un equipo amateur, el glorioso Fondo Blanco, que después de varios años se transformó en Toque Fondo. Nos divertimos mucho, porque la idea era ésa: tener una excusa para vernos todos los fines de semana del año. Y así, después de más de veinte años, la ilusión sigue intacta. Y creo que todos, de alguna manera, nos consideramos unos futbolistas que trabajan de otra cosa, como las siguientes publicidadades, que son espectaculares.






lunes, 29 de diciembre de 2008

El sabor del oro


En estas navidades he probado el oro. Aunque suene un poco petulante, es totalmente cierto. Junto a los langostinos, la sopa de calabaza, el jamón, los huevos rellenos y el salmón, llegó a la mesa de navidad un frasquito de Orogourmet, un aditivo inventado por una empresa riojana para acompañar las comidas. Obviamente, este valioso material, que era de nada menos que 24 kilates, llegó a la mesa como un agradecimiento, ya que un pequeño bote de esta especie, que es inocua e insípida, cuesta aproximadamente 70 euracos. Cuántas cosas se puede hacer con ese dinero.

Sobre una loncha de un sabroso salmón, el oro sólo ofrece al paladar prestancia y una nueva óptica visual, como se explica en el reportaje, ya que he descubierto que no sabe a nada. Pero a nada de nada. Cero patatero. La razón es que las partículas doradas se funden en el paladar, algo que mi hígado agradeció desde que mi vesícula no está más en el organismo.

Hoy llegó mi padre a Logroño, por lo que las navidades se han vuelto más familiares aún. Y no le haré probar el oro, ya que su dieta en España se rige sólo con un único menú: las chuletillas de cordero.

miércoles, 24 de diciembre de 2008

Blancas navidades


Levanté la mirada al cielo para buscar un nuevo cruce de caminos, pero no vi nada. Es que desde hace un par de días que la niebla lo cubre todo en Logroño. Sin nieve, pasaremos así unas blancas navidades. A diferencia de otros bloggers vecinos (Inés o Justo) a mí sí me gusta la navidad, aunque reconozco que son unas fiestas comerciales. Eso sí, y quiero aclararlo sin herir susceptibilidades, para estas fechas mi hombre es Papá Noel. De hecho, no creo en los Reyes Magos, porque a nosotros nunca nos trajeron nada. Eras tres tipos que aparecían después de la juerga a traerte las temperitas que se le habían olvidado a tus padres. Y encima llegaban con pretenciones: dejarles comida, bebida y hasta cigarrillos...

Siempre esperé estas fechas con ilusión, que se fue mermando de a poco cuando la familia empezó a regalar ropa en vez de juguetes. Todavía me acuerdo el instante en que unos amigos mayores que yo me demos
traron (científicamente a través de un futbolín que habíamos encargado con mi hermano) que Papá Noel tampoco era real. Y me confesaron el gran secreto: "Son tus padres". Fue un golpe duro, pero el hecho de reunirme con la familia y los amigos mantuvo esa chispita viva. Y de repente, esa pequeña luz inocente que te hace vibrar ha vuelto a brotar. Pero ahora es distinto. Desde el año que viene Papá Noel seré yo. Muy feliz Navidad a todos.

martes, 23 de diciembre de 2008

Cruce de caminos


Resignado de no haber ganado nada con el Gordo de Navidad, de tener que comer lechuga en vez de langostino y de estar más aburrido que chupar un clavo oxidado, levanté la vista y lo volví a ver, al igual que el último día de vacaciones (y muchos otros más). Logroño es un cruce de caminos. Y no sólo por la ruta Jacobea que marcha rumbo a Santiago de Compostela. También lo es en el cielo, por donde todos los días pasan decenas de aviones, que dejan sus imperturbables huellas plasmadas allí arriba. Y eso que estelas riojanas con destino el aeropuerto de Agoncillo se pueden contar con una sola mano. Si ya lo dice la canción: "Mi tierra es La Rioja, Logroño es mi pueblo, cruce de caminos, puente sobre el Ebro, cuna de mi lenguia, camino de encuentro. Y nadie en Logroño se siente extranjero".

jueves, 18 de diciembre de 2008

El 38

No sé si creo en el destino o en la casualidad. Hoy cumplo 38 años. El mismo día que la virgen de la Esperanza, patrona de Logroño. Es que mi mujer hace los años el 10 de junio, en la víspera de San Bernabé, patrón de la capital riojana. Que una pareja que no tenga ningún tipo de vínculo con un lugar y caiga a este sitio para vivir, quiere decir algo, ¿no? Por lo menos así lo veo yo. Y no sé si es el destino o la casualidad.

Anécdotas al margen, he de decir que si alguien me quiere hacer un regalo me encantan las camisetas de fútbol (las colecciono), los perfumes y los libros. Si se quiere librar, con un abrazo soy feliz. Dice mi mamá, fiel seguidora de este blog, que hace 38 años su suegro, mi abuelo Stanley, la obligó a cenar milanesas con papas (una de mis comidas preferidas), que después tuvo un parto rapidísimo (nací a las 22.20 horas), atendido por el médico de guardia (Carbajal se llamaba, jovencito y residente!!!), y "que tenía más susto que nadie".

Pesé 3,100 kilos y era comilón y llorón. Me cuenta MM que cuando Carlos, mi otro abuelo, me vio, dijo: "¿Divino? Es igualito a Winston Churchill". En este momento es bueno aclarar que fui el primero de los nietos de ambas familias...

Mi padre no estuvo presente en mi parto ("en esa época no se usaba", explica mi madre), aunque al salir de la sala de partos, estaban todos esperando. Y una una vez que me sacaron, mi padre tenía miedo de que me cambiaran, entonces me siguió a través del vidrio, vio cómo me lavaban y llevaban a cabo las pruebas que se le hacen a los recién nacidos...
Hoy fue él, dos horas antes de mi cumple, quien me llamó el primero para felicitarme.

Traigo para estos 38, otro video de Divididos, con la canción 38.

"El 38 está cargado,
le puse balas pero no se hace apretar
en el oeste está el agite,
el líder manda pero vos, vos te quebrás.

Y para qué tanto amor,
si de chiquito sos así,
pensá, pensá dice "la tele"
yo dije sí, pero no..., pero no tanto".


lunes, 15 de diciembre de 2008

Mala puntería

Desde ayer tengo un nuevo ídolo en esta bendita profesión, un fenómeno de multitudes que los tiene de oro, cuadrados y del tamaño de un par de melones, aunque debe mejorar la puntería. Ayer, este personaje, que según los medios calza un 44, llevó a cabo lo que millones de personas deseaban. Si algún despistado se lo perdió, el periodista chiíta Muntazer al-Zaid lanzó sus zapatos a George Bush al grito de "éste es el beso del adiós, perro", en una rueda de prensa celebrada durante la visita sorpresa del presidente americano saliente.

Hoy, el hombre es un héroe nacional y más de un centenar de abogados se han ofrecido a defenderle. No me extraña. Yo, incluso, le buscaría a algún lanzador de dardos para que lo instruya mejor, así la próxima vez le da en medio de la boca a uno de los responsables de que el mundo esté como esté.

sábado, 13 de diciembre de 2008

Yo también parí

Algunos dicen que estaba celoso de mi mujer, que va a parir en marzo. La cuestión es que hace tres semanas me desperté una madrugada con unos dolores terribles en el estómago. Cuatro días, varios vómitos y un desmayo más tarde nos dieron el diagnóstico: cálculos en la vesícula biliar, que irremediablemente, por su tamaño, había que extirpar. Y poco a poco me fui dando cuenta que yo también tenía un pequeño ser en mi vientre, aunque éste daba las patadas en forma de cólicos.

Y desde entonces todo ha sido estudios y más estudios, consultas con el doctor de medicina interna, el cirujano y el anestesista, y de vuelta a hacer resonancias magnéticas y hasta una ecografía, que es donde vi a mi pequeño feto formado por bilis calcificada. Sin alertar a mi familia del otro lado del charco para no preocuparles por una operación en principio simple, me intervinieron el jueves pasado a través de una laparoscopia, método que el amigo Bartmillo podrá describir mejor que yo. Pero de pequeña no tenía nada, porque la piedra tenía el tamaño de una pelota de golf, según dijo el médico, porque no me dejaron verla en ningún momento.

Ahora, con un poco de dolor por las cuatro incisiones en la tripa, tendré que hacer algo de dieta, que mal no me va a venir, y mucho descanso (espero que el Barça no me haga sufrir esta noche). Al fin y al cabo, yo también parí. Y antes que ella.