Las ventajas de trabajar cuando otros descansan (como ir a un partido de Terecera División un domingo a las 4 de la tarde) es que puedo disfrutar de tiempos libres cuando el resto de los mortales laburan. Como esta mañana, martes, que me fui a Valdezcaray a demostrar que esquiar es como andar en bicicleta. No tuvimos que hacer ni una cola y disfrutamos como enanos. Además, tenía unas ganas locas de estrenar mi regalo de Navidad.
La IA no cree en Dios
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Siempre hubo algo profundamente teológico en el acto de encender una
hoguera. El hombre, criatura modelada del barro, miraba las chispas
ascender haci...
Hace 1 semana