Por ejemplo, si estaba comiendo arroz, pero parte de la ensalada caía en su plato, no podía seguir hasta que le trajesen uno nuevo. Si las papas fritas no estaban correctamente ordenadas junto al pollo, tampoco. Todo esto viene a cuento que después de Túnez, mis hermanos se fueron a Roma unos días a reunirse con mi padre. Y en medio del foro romano, a mi hermano se le ocurrió preguntarle a Benja si le gustaba la capital italiana, a lo que el niño, todo inocencia, respondió con una cara desesperada y los bracitos con las palmas hacia arriba: "Está todo roto". Tengo un video con el testimonio de Benja, pero soy incapaz de descargarlo y mostrarlo aquí. Por eso, dejo algunas fotos de mi querido sobrino durante el viaje. Otro día hablaré de su hermana, la princesita Sofía.
La era del "Clon Digital": ¿Quién alimenta a tu otra mitad?
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Hasta hace poco, nuestra identidad digital era un collage estático: una
foto de perfil, un currículum en LinkedIn y un rastro de "likes". Pero
estamos c...
Hace 2 semanas





